miércoles 1 de julio de 2009

LA NOTA DE HOY


LA BLOGNOVELA O NOVELA ON LINE

Por Carlos Dante Ferrari*


Las consabidas dificultades de los autores noveles para publicar sus obras, como bien lo señalara en una nota reciente Jorge Eduardo Vives ("Escritores noveles buscan editores...") ha inspirado a muchos escritores a echar mano a un recurso bastante novedoso, consistente en las "blogonovelas" o "novelas on line".
Esta modalidad consiste en abrir un blog y publicar novelas por entregas o episodios de libre acceso a los lectores. Lo curioso es que este procedimiento de "novelas por entregas" tiene antiguos y muy honrosos precedentes en la época del romanticismo (s. XIX), ya que varias novelas de autores famosos (Alejandro Dumas, Víctor Hugo, Flaubert, Robert L. Stevenson, Charles Dickens, Emilio Salgari, León Tolstoi, Benito Pérez Galdós) vieron la luz en forma de entregas periódicas publicadas en los diarios o en folletines, antes de ser publicadas en el formato habitual del libro.
Entre los más conocidos novelistas argentinos que jerarquizaron la blogonovela podemos citar a Hernán Casciari, escritor y periodista argentino radicado en España ("Más respeto que soy tu madre" - ver también su sitio web, http://orsai.es/) y a Pablo Paniagua ("Exex, la mujer del bigote", "Balas de Plata" - ver su sitio web: http://escritorweb.blogspot.com/), autores hoy considerados emblemáticos dentro de este género.
El novedoso sistema de divulgación a través de los blogs tiene un particular encanto. Me refiero al mecanismo de interacción recíproca e inmediata que brinda el sistema de comentarios al pie de cada post, permitiendo a los lectores la posibilidad de intercambiar opiniones y comentarios entre sí y también con el propio autor, que a veces hasta llega a modificar sus textos en base a los consejos y sugerencias de sus seguidores.
Claro está que en tiempos en que están surgiendo estas y otras ofertas novedosas -el caso de los llamados "libros digitales" o "e-books"- como formas alternativas, quienes hemos disfrutado desde siempre del contacto con el libro tradicional seguiremos prefiriendo ese pequeño continente en soporte papel, tan cálido y maleable, el que nos acompaña en los viajes, en las vacaciones, en nuestra mesa de luz y en las salas de espera. Los autores de las novelas on line también lo saben; por eso su mayor premio suele ser ver las obras digitales finalmente publicadas por alguna editorial.
Es que en verdad, nada hay que ser compare a esa consagración ritual del papel y la tinta compaginado en un volumen, allí, a nuestro alcance en un anaquel, siempre presto a abrirnos las puertas al vasto territorio de la lectura.


*El autor acaba de iniciar la publicación de una blogonovela titulada "Visiones en la torre" y ya se encuentra disponible el primer capítulo.







9 comentarios:

Rosanna dijo...

El libro ha sido una de las grandes creaciones de la humanidad. Y cuanta verdad tiene lo expresado por Carlos: el libro en la sala de espera, en la mesa de luz, en los viajes, en el maletín para aprovechar cada minuto libre para leer, incluso en la cola del banco! Esa soy yo! Ningún otro medio lo reemplaza! Aunque hay que adaptarse y si es una forma de ser aún más leído y fácil para que llegue a ser conocido por un editor, bienvenido sea! Felicitaciones Carlos por la iniciativa!

Carlos Dante Ferrari dijo...

Es cierto, Rosanna. Cuando adoptamos el hábito de la lectura, termina siendo casi adictivo: cualquier sitio y momento son propicios para dejarnos hipnotizar por un texto.
¡Muchas gracias por los buenos deseos!

jorgerobert dijo...

Hola Carlos,hablando de libros,cuando mi abuelo Fernando desde su lecho de enfermo me llamó para decirme: no te olvides rico; llévate al campo los libros de mi biblioteca y de la librería los que necesites, yo tenía 17 años y era en 1944.Él murió, fue enterrado en Camarones, lugar de su residencia y yo, con autorización de sus deudos principales, recibí esa herencia anticipada y la trasladé a mi lugar de trabajo. Allí, entre ovejas, caballos y perros, construí mi biblioteca con maderas de cajones para estantes y la estructura la armaba con maderas de barcos hundidos que afloraban el las riberas del mar y los libros de Ponson Du Terrail,Alejandro Dumas, Victor Hugo, Balzac, Boltaire, Eugenio Sué
Zola, etc.(mi abuelo era francés)
Yo había concurrido a la primaria solo 2 años. Tengo suficientes "pergaminos" para adorar los libros y tambien los escritos en la modernidad de separarlos y leerlos de a poquito en la computadora. Gracias Carlitos por escribir, un abrazo extensivo a Rosanna. Rico Robert.

Carlos Dante Ferrari dijo...

Rico, queridísimo amigo, en nuestras charlas he podido comprobar que usted no sólo es un denodado cultor de la lectura, sino que además con el tiempo se ha convertido en un "libro abierto" en muy variados temas. Linda anécdota la de su abuelo; cuántos quisieran tener esa biblioteca rústica que nos describe. Por otra parte, siempre da gusto escucharlo; ni qué decir cuando se larga a escribir, sobre todo esas historias del ambiente rural que tanto conoce. Estamos esperando que nos acerque otra de sus historias, no se demore. Gracias y un fuerte abrazo.

Olga Starzak dijo...

Rico, Rossana... Carlos: adhiero al inequívoco placer que produce la lectura de un libro que, por una u otra razón, concentra nuestro interés. Tuve el privilegio de leer "Visiones en la Torre", en su primer borrador, casi en el mismo momento en el que fue concebida, inclusive con algunos episodios muy particulares e inolvidables, producto de la amistad y el afecto que me une a su autor; y debo decirles... estamos frente a una obra de excelencia, narrada desde el lugar de un escritor con talento y destreza literaria, amigo de la palabra y el lugar que ella debe ocupar en cualquier texto... Y como si fuera poco, una obra atravesada por la historia, la mística, el dolor y la pasión de los hombres. El recuerdo, la crueldad, el desasosiego, el poder de los vínculos, la agonía del final... ¡Y no les cuento más! Lo comprobarán, semana a semana, ustedes mismos.
Mis cariños!
Olga

Jorge Vives dijo...

Carlos, de más está decir que comparto tus opiniones...y las de Rosanna, Olga y Jorge, que describieron mis propios pensamientos con palabras mejores a las que hubiera podido emplear. A riesgo de agregar "más de lo mismo", hay dos puntos que quiero resaltar de tu nota, con los que estoy especialmente de acuerdo. Primero, la idea de que Internet constituye un instrumento ideal para dar a conocer la obra de los autores que, por diversas causas, no recurren a la industria editorial tradicional. Desde ese punto de vista Internet es, realmente, “la voz de los sin voz”. Es la forma, al menos inicial, de llegar a un público numerosos sin condicionantes. El otro punto, es que – como dije - esa es una forma inicial; ya que la obra adquiere su plenitud cuando es finalmente impresa. Porque ese manojo de hojas de papel cubiertas de “letras de molde”, que cabe cómodamente en la cartera de la dama y el bolsillo del caballero; que puede ser ojeado frente al mar sobre la arena de la playa o en un refugio en la montaña rodeado de nieve o en el vagón de un subte entre estación y estación o en la terminal de omnibus de cualquier ciudad; que proporciona ese sutil placer visual al contemplar una biblioteca repleta cuyos lomos nos hacen rememorar su contenido, tiene todavía por delante unos cuantos años de vida.

Carlos Dante Ferrari dijo...

Olga: es lindo que recuerdes aquellos momentos de gestación de la obra que nos permitieron compartir impresiones, interrogantes, y contar con tus observaciones y consejos, siempre tan acertados. Eso sí ¡no cuentes más! Si se te llega a escapar que el asesino es el mayordomo, tendrás que vértelas conmigo (:-)
Jorge: ¡qué bueno es sentirse tan bien acompañado en esta patriada! No en vano Literasur nos ha embarcado en la vocación compartida de esparcir la literatura sureña. Sabemos que una pantalla nunca reemplazará la hoja impresa, pero la sola idea de que puede ser una camino hacia las concreciones editoriales ya es de por sí un fuerte estímulo, ¿no te parece?
¡Abrazo a los dos!

Maria de las Mercedes dijo...

Para el buen lector, no existe placer mas grato que el sostener en su mano el libro y dejar que sus hojas se vayan deslizando al paso del interes que lo cautiva. Cierto es que internet aporta una salida desde varios puntos de vista. Uno ,muy importante es el costo de las obras impresas, en un mundo donde la cultura es un pecado que se abona muy caro.
Mi mas cordial saludo para todos

Carlos Dante Ferrari dijo...

María de las Mercedes, estamos totalmente de acuerdo. Y como la tecnología puede usarse tanto para el bien como para el mal, creo que los instrumentos que brindan el soporte digital y la red de Internet pueden ser empleados para fomentar la lectura en su formato tradicional, para difundirla y mantener su vigencia. ¡Muchas gracias por el aporte!