google5b980c9aeebc919d.html

viernes, 1 de abril de 2011

LA NOTA DE HOY







EL NAVEGANTE DEL RIO DE LOS SAUCES



Por Jorge Eduardo Lenard Vives




Hay actores de la historia patagónica que sirven de pábulo a la creación literaria. Son, como se dice habitualmente, “personajes de novela”. Edmundo Elsegood, a quien dediqué una página de este blog hace ya un tiempo, es uno de ellos. Y Nicolás Descalzi, otro. Ambos están unidos por una especial relación, porque Descalzi se introduce en la tradición regional guiado, en el sentido preciso del término, por Elsegood; su piloto durante la navegación del río Negro.

Pero de Elsegood ya he hablado. Hablemos ahora de Nicolás Descalzi. Nacido en Chiavari, Italia, el 19 de febrero de 1801; llegó al país en 1821 junto con sus hermanos Cayetano, uno de los principales pintores nacionales, autor del más conocido de los retratos de Rosas; y Pedro, farmacéutico de Buenos Aires hasta que se incorpora al Batallón “Amigos del Orden”. El protagonista de esta nota traía conocimientos náuticos; por lo que apenas arribó a la Argentina se inició en las prácticas marineras. Integró la dotación de la goleta “Dolores”, que hacía el cabotaje entre Buenos Aires, Montevideo y Patagones; su primer contacto con las tierras australes.

Sus dotes despertaron el interés del presidente Rivadavia. Se lo nombró director de la “Sociedad de Navegación”, creada para promover el comercio con Bolivia a través de los ríos del norte. En 1825 marchó a Salta; allí construyó una embarcación para surcar el Bermejo hasta el Paraguay. En agosto de 1826 desembarca por error en territorio paraguayo y es apresado por tropas del presidente Francia. Recupera su libertad recién en 1831, junto con el “Diario” que escribió reseñando el reconocimiento. Ya había ejercitado sus dotes de escritor con esa crónica; afición que repetiría más tarde al recorrer el río “de los sauces”.


Pasan un par de años. En 1833, Don Juan Manuel de Rosas inicia su expedición al desierto. Conocedor de la presencia de los grandes ríos sureños, designa a Raúl Bathurst para explorar el Colorado, en tanto encarga a Descalzi recorrer el Negro. El flamante comandante se reúne con su piloto, Elsegood, en el campamento del Restaurador cerca del actual Fortín Mercedes; y desde allí marcha hasta Carmen de Patagones, donde organiza una flotilla compuesta por la goleta “Encarnación”, la ballenera “Manuelita” y dos canoas. El 10 de agosto, con una tripulación de veinte hombres y dos mujeres, comienza la travesía. Por falta de vientos favorables avanza gran parte a la sirga y aún más a la espía. Dos meses después, el 27 de octubre, fondea frente al campamento del Ejército en la isla de Choele Choel; esa misma tarde llega al lugar la columna del General Ángel Pacheco, luego de su campaña a la cordillera.
El viaje, que ocupa apenas un párrafo en este breve artículo, estuvo plagado de vicisitudes: problemas de disciplina con la tripulación, encuentros con las tropas terrestres y hasta un naufragio que puso en riesgo la vida del navegante. Cuando Descalzi volvía en una canoa de explorar la costa, la goleta pegó con la proa en el frágil bote y lo volcó; debió ser rescatado de las aguas luego de varios minutos de forzada natación. Durante el periplo efectuó estudios de ciencias naturales, levantó datos geográficos y los fijó en sus mapas mediante la observación astronómica.

Estando en Choele Choel, presenta a Pacheco un proyecto para continuar con su flota hasta la confluencia de los ríos Neuquén y Limay; donde se separarían: Elsegood remontaría el Neuquén, en tanto él recorrería el Limay. Pacheco aprueba la idea; pero el Brigadier General da orden contraria; atinada decisión por cuanto, al replegarse las tropas, los buques quedaban sin apoyo. Retorna así corriente abajo el día 13 de noviembre; el 21 de ese mes echa ancla frente a Carmen de Patagones. Hizo en nueve días lo que en sentido contrario le llevó sesenta. Al finalizar Descalzi su Diario, agrega un elogioso comentario para su subordinado: “El piloto Edmundo Elsegood, se comportó muy bien y me ayudó mucho en mis trabajos, y merece mucho aprecio porque es un joven de bien”.

¿Qué fue de su vida luego de la incursión al sur? Al volver a Buenos Aires recibe el grado de Mayor de Caballería y revalida su título de agrimensor. En tal papel recorre localidades y traza planos. Durante una excursión por el río Matanzas muestra su vena de paleontólogo, al recuperar los restos de un megaterio y de un gliptodonte. Presenta una faz filantrópica: es socio fundador del Hospital Italiano, al que dona el 10 % de sus ingresos. Se casó con Estanislada Elordi Maza; tuvo una hija, su yerno fue Miguel Barabino. A su muerte, el 14 de mayo de 1857, es enterrado con honores en la Recoleta.

Las letras podrían recrear muchas escenas de la vida de nuestro héroe. Hay una, en particular, que invita a la reflexión. Imaginemos al italiano Descalzi y al inglés Elsegood parados en la proa de la “Encarnación”; contemplando como el Currú Leuvú se pierde en la lejanía detrás de un meandro, rumbo a esa cordillera de la que les hablaron. Planean entusiasmados su expedición a las nacientes. Saben que ponen en riesgo la vida, pero saben también que el esfuerzo se justifica porque están construyendo el futuro de la tierra que los cobijó. Y, seguramente, tienen la esperanza de que un día sea un país pujante; con la fuerza poderosa de ese río que los mece, mientras cruza la Patagonia para unirse con el mar.



Nota: Dedico esta nota al Dr José Pablo Descalzi, colega en la Literatura; quien, investigando sus raíces, me interesó en este personaje patagónico. Su valiosa información me permitió conocer a un verdadero protagonista de nuestra historia, por lo que le quedo sinceramente agradecido.



Bookmark and Share


votar










13 comentarios:

Carlos Dante Ferrari dijo...

Jorge, una vez más debo decirte que tus notas de investigación son ni más ni menos que formidables. Tu prosa clara y directa me permitió tener una visión muy precisa de este personaje -que tanto contribuyó a la exploración y al conocimiento de nuestros territorios- en su contexto histórico, con esa nota lírica sobre el final, tan apropiada, tan reveladora de tus calidades literarias. Muchas gracias y un abrazo.

Margarita Borsella dijo...

Jorge:
La manera simple y clara de realizar sus comentarios, a cerca del accionar y de las expediciones llevadas a cabo por estos dos personajes -llegados desde el viejo continente a nuestras tierras-, hace que el lector realmente se interese en conocer estas estampas patagónicas que develan una fracción de nuestra historia.
Nuevamente ha sido un placer haber leído sus palabras.
Un abrazo.

José Pablo Descalzi dijo...

Estimado Jorge, ha realizado una reseña histórica con descripciones de aventura, y con ello permitió ubicarnos imaginariamente en esos momentos, como observadores de una epopeya nacional y regional. La concatenación de hechos, actos y lugares precisos, demuestran nuevamente no sólo su dominio de la investigación sino, también, sus preclaras dotes de escritor. El cierre reflexivo nos invita, claramente, a sopesar cómo se fue dando forma a una parte de nuestra historia regional. Creo que la "esperanza" que atribuye al ánimo de los personajes debería movernos a pensar que: si este fue el origen y los sacrificios para hacer un país, cuál debe ser el destino al que estamos llamados. Como es su costumbre vuelve a emplear las palabras para describir, informar y recrear con clara prosa nuestra historia y la de las personas que las hicieron posible. Gracias. Un abrazo en la distancia.

Jorge Vives dijo...

Como siempre que se empieza a recorrer un sendero de la historia, se termina descubriendo un laberinto, donde los caminos se bifurcan y se entrecruzan. Conocer la historia de Nicolás Descalzi me llevó a conocer la de Cayetano Descalzi, uno de los pintores más importantes del país. Fue maestro de Cándido López y también dio clases a Carlos Morel; de quien fue padrastro entre 1830 y 1838 (estuvo casado con su madre durante ese período). Es autor de varios retratos de Juan Manuel de Rosas (entre ellos, “Rosas el grande”, el que más habitualmente se usa para representarlo) y otras obras como “Boudoir Federal”.

Respecto a Nicolás, ya se dijo que su hija se casó con Miguel Barabino; quien fue un conocido arquitecto que colaboró con Sarmiento en el diseño y construcción de varias de las escuelas que el sanjuanino fundara durante su presidencia.

La vida de Pedro es un poco menos conocida. Pero parece que no fue “un” farmacéutico de Bs As; sino “el” farmacéutico; cargo en el que fue reemplazado al entrar al Batallón “Amigos de Orden” (que era una fuerza de seguridad policial ciudadana).

Y para cerrar esta referencia familiar: los padres, que quedaron en el lejano Chiavari, fueron José Cayetano Descalzi y María Cánepa. Más datos biográficos de los hermanos se encuentran en el excelente “Diccionario Biográfico Ítalo Argentino”, de Dionisio Petriella y Sara Sosa Miatello.

Jorge Vives dijo...

Agradezco mucho a Margarita Borsella, al Dr Descalzi y a Carlos Ferrari sus amables opiniones; que jerarquizan el artículo. El personaje y sus circunstancias hacen interesante esta nota, no quien que la redactó. Aprovecho este comentario para agregar unos datos relacionados con la bibliografía:

Existen muchos autores que trataron la historia de Descalzi. Importantes referencias se hallan en el blog “Las generaciones y su tiempo”, de Alberto Méndez; que es bueno visitar por la cantidad de datos que ofrece. Claudia Angélica Gallego le dedicó su trabajo “Discutiendo sobre mapas: exploraciones de Nicolás Descalzi en ríos de frontera en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata”. También se publicó en Firenze, Italia, en 1870, una biografía suya, “Nicola Descalzi”, escrita por Giovanni Battista Brignardello.

Información muy valiosa se halla en el libro “La Armada en la Conquista del Desierto”, de Enrique González Lonziéme, quien transcribe párrafos del “Diario de la exploración del río Negro”, directamente del original manuscrito conservado en el Archivo del Departamento de Estudios Históricos Navales de la Armada Argentina. El autor citado tomó los datos biográficos del prólogo a la versión italiana del diario (“Diario dell´esplorazione del río Negro di Patagonia”), publicado también por Brignardello, en Roma en 1881.

Sus trabajos sobre el Bermejo y el Negro, con los planos, fueron reunidos en un volumen en castellano por el encargado de negocios de Italia, Marcelo Cerruti, entregado a Miguel Barabino y luego donado a la Sociedad Económica de Chiavari, donde está actualmente. Álvaro Barros, en “Fronteras y territorios federales de las Pampas del Sur”, citó estos estudios. Sin embargo, parece que la primera edición del Diario fue en la "Revista del Plata" en 1854.

Rosanna dijo...

Que más puedo decir que no hayan expresado los lectores de este artículo!
En estos artículos, se nota tu pasión por la literatura y la investigación. Muy buena conjunción en tus manos!
Tal vez deberías publicarlas en un libro.
Sólo me resta decirte: Te felicito!!

Jorge Vives dijo...

Gracias por tu comentario, Rosanna.La temática patagónica es muy amplia e interesantes; invita a investigar y escribir.

jorge robert dijo...

Nuestro amigo Lenard nos ha introducido de pronto, en un pedazo de historia que para mi al menos, resulta poco conocida como es la primera incursión por nuestros rios.
Nuestros queridos ríos y el afán de conquista que produjeron en la colonización a estos intrépidos navegantes de entonces, Edmundo Elsegood, Nicolás Descalzi, Raúl Bathurst y otros. Conocerlos,ubicarlos en un mapa,previa construccion de embarcaciones adecuadas y aguantarse la indisciplina de la tripulación hábito éste ya conocido en alta mar por una alteración nerviosa, contagiosa, y muy peligrosa que llega a la rebelión y muchas veces a la muerte. Gracias tocayo, mi maestro.
Un abrazo. Jorge Gabriel

Jorge Vives dijo...

Estimado amigo, me alegra mucho ver tu comentario en mi nota; te lo agradezco. Es bueno saber que contribuí a difundir este episodio histórico. Lo mío no es la historia, sino la Literatura, pero muchos de los hechos del pasado patagónico mueven a volcarlos a las letras por sus características; como es el caso de la vida de este navegante. Espero seguir contando con tus opiniones certeras; que siempre me permiten repensar un tema, o ampliarlo. Un abrazo, tocayo!

María de las Mercedes dijo...

Ingresar en el recorrido de cada una de las investigaciones, de autor tan prolífico y apasionado en el género, como lo es Jorge Vives, es trasladarse placenteramente, en el periplo de aventuras de los protagonistas, elegidos en su travesía histórica.
Especialmente en esta, dedicada a tan interesante apellido y sus descendientes, cuyo dinámico paso, resultara de un caudal muy particular, en tanto al “hacer” y “ser”. Sin alejarse del “legado”.
Innegablemente, tan laboriosa y atrayente pluma, como la del autor, posee la virtud de transformar, aquello que solo podría tomarse como dato investigativo, en el lenguaje que cautiva para no abandonar el recorrido.
Donde naturalmente, crea la expectación necesaria, de estar inmerso en una novela, cuyos protagonistas además de su existencia real, gozan de la particular riqueza de su existencia.
Un estilo personal, agradecido y orgulloso -a modo de devolución a sus ancestros-, convergen en aplicación e interés, en la convocatoria de personajes, venidos de otras tierras para dejar sus huellas en la nuestra.
El autor posee el modo, la energía y la seducción literaria necesaria, para convencernos de no abandonarlo ni a su lectura.

Dentro del género literario, es un trabajo de empeñosa investigación bibliográfica, que no resta de esfuerzos, en ajustar los datos biográficos, respetando la veracidad de los hechos -conjugados dentro de la categoría de la historia- para ofrecer una narrativa amena y didáctica
Es una forma atrayente, para que este antiquísimo género biográfico, creado por Plutarco, de quien fuera su exponente mayor Giorgio Vasari, en el Renacimiento, -tan asociado al rigor científico- logre a través de “la expresión literaria”, contribuir con el nivel cultural social.

Leerlo, es pensar: "no esperaba menos de ud" realmente ¡Muy Bueno!
M.M.

Jorge Vives dijo...

M.M., muchas gracias por el gentil comentario y la atenta y reflexiva lectura de la nota, revelada por el posterior análisis. Es muy interesante la cita final sobre el género biográfico, ya que es un tema de gran actualidad. En las biografías se corre el riesgo de novelar, sin respetar el hecho histórico. Es cierto que para dar vitalidad al tema, muchas veces es interesante suponer algún dato, o ampliarlo usando la imaginación; pero es necesario dejar aclarada esa circunstancia. También el lector debe hacer una lectura crítica, y separar ficción de realidad. Tomo, para sintetizar este pensamiento, una frase del mismo comentario de M.M.: este tipo de artículos debe lograr “•a través de “la expresión literaria”, contribuir con el nivel cultural social”. Si falsean la realidad, tendrían un efecto contrario. Nuevamente, muchas gracias M.M.

Claudia A. Gallego dijo...

Jorge:

Agradezco que me cites en la bibliografía consultada... Soy Licenciada en Historia por la Universidad de Luján, y he incursionado bastante en el personaje Nicolás Descalzi. Consulté exactamente la bibliografía que citás desde 1998 hasta 2003, porque fue parte de mi Tesis de Licenciatura en dicha Universidad. Como resultado, escribí una serie de artículos, que tomaron la forma de Ponencias para diversas Jornadas y Congresos de Historia en la Argentina y en el exterior. Además de haber podido consultar Archivos en Italia y en Argentina. Acá te mando una síntesis de las Ponencias presentadas:

2003

Jornadas "La experiencia del viaje". Ponencia: "La imposición del nombre Nicolás Descalzi a una calle de la ciudad de Buenos Aires". Universidad de Buenos Aires. Facultad de Arquitectura y Urbanismo.
Jornadas: IX Jornadas Interescuelas de los Departamentos de Historia. Córdoba. Ponencias: "Los proyectos de canalización de ríos interiores en el Congreso Constituyente (1824-27) de las Provincias Unidas del Río de la Plata" y "Nicolás Descalzi: la aventura argentina de un chiavarese del siglo XIX".
2004
Primer Congreso Regional de Historia e Historiografía Universidad Nacional del Litoral. Ponencia: "Un viaje de ida y vuelta: El recorrido del Legajo Descalzi entre la Società Economica di Chiavari y el Archivo General de la Nación".

Jornadas: "La experiencia del viaje" Miradas e imágenes en la literatura de viajeros. Facultad de Arquitectura y Urbanismo. UBA. Ponencia: "Explorando la última frontera sur: La navegación del Río Negro de Patagones bajo la atenta mirada de Rosas".

XXIV Encuentro de Geohistoria regional. Instituto de Investigaciones Geohistóricas. Resistencia. Ponencia: "El Ensayo de Herman Dwerhagen sobre la navegación y el comercio en la Cuenca del Plata, y otras miradas contemporáneas sobre el Gran Chaco entre 1831 y 1833".

2005

Jornadas: X Jornadas Interescuelas de los Departamentos de Historia. Rosario. Ponencia: "De Viajeros y Legajos. Nicolás Descalzi y la construcción de la identidad entre Italia y la Argentina".

2008
30 Convegno Internazionale di Americanistica. Centro Studi Americanistici Circolo Amerindiano. 6 al 12 mayo. Perugia / Italia. Ponencia: “ Discutiendo sobre mapas: exploraciones de Nicolás Descalzi en ríos de frontera en el territorio de las Provincias Unidas del Río de la Plata (1826 y 1833/34)”.


2009
Primeras Jornadas Interdisciplinarias de Estudios Portuarios. Necochea/ Quequén. Presentación de la Ponencia y Publicación en “Hablemos de Puertos”: “ La exploración fluvial en la última frontera de la Provincia de Buenos Aires: Nicolás Descalzi en el Río Negro (1833/34)”

Nuevamente, agradezco tu deferencia de citarme. Y si querés ubicar los trabajos completos, figuran en las publicaciones de cada uno de los Congresos aludidos.

Atentamente.

Claudia A. Gallego

Jorge Vives dijo...

Claudia, quien debe agradecer soy yo; porque tu documentado y serio trabajo sobre Nicolás Descalzi me dio muchos datos y me orientó sobre ciertos aspectos del tema que estaba estudiando. Fue muy grato comprobar que existían personas, como tu caso, que tenían interés por recuperar la figura histórica de este explorador. También te agradezco que ahora hayas ampliado la posibilidad de profundizar su conocimiento mediante los numerosos trabajos de investigación que le has dedicado. Por supuesto que va a ser muy provechoso leerlos para obtener una visión más detallada de la labor de este navegante; que tuvo tan importante papel en la afirmación de las fronteras nacionales. Seguramente también van a ser de gran interés para el Dr Descalzi, cuya inquietud por indagar en su historia familiar me llevó a estudiar la vida y obra de este protagonista de la historia nacional.